DEPORTE EN EL AUTISMO

He recopiliado información existente en varios sitios web sobre este tema (www.medciencia.com; www.autismodiario.org, etc)

Constantemente hemos leído sobre los beneficios del deporte, en el caso del autismo, el deporte vuelve a ser igual de beneficioso, ya que ayuda a los niños con autismo a mantener una vida más equilibrada, a controlar la obesidad, pero lo más importante es que les ayuda a favorecer la socialización. Por lo que si eres padre o madre de un niño/a con autismo tienes que buscar la manera de que practique deporte, ya que le será de gran ayuda.

Los padres se preguntan en ocasiones qué deporte es el mejor para un hijo con TEA. Al final de este post pongo algunos deportes recomendados pero, como en cualquier otro niño, hay que dejarse guiar por sus gustos y preferencias y por aquello que se le dé bien. Hay que encontrar su deporte y no el que a su padre le gustaba de niño o le gusta ahora practicar. Es decir, si tu hijo está deseando participar en un deporte que no está en esta lista y a ti te encaja en tus horarios, en tu economía, déjale intentarlo. Como dice el eslogan, lo importante es participar y los beneficios se obtienen, en mayor o menor medida, en todos los deportes y si le gusta, tendrá constancia y estará más feliz.

Puntos a tener en cuenta para facilitarles la práctica deportiva

  • Empezar con deportes individuales: Es mejor si iniciamos al niño en deportes individuales, para que se vaya familiarizando y no le provoquen malestar. Equitación, natación, entre otros, las opciones son varias. Así ayudaremos a que el niño se vaya acostumbrando a la práctica deportiva. Una vez familiarizados con el deporte es importante que pasemos a deportes donde al niño se le permita relacionarse con otras personas.
  • Ambientes estructurados: Actividades con un principio y un fin, donde ya esté todo planificado. Por eso se recomienda que realicen circuitos. El monitor que estará al tanto del trastorno del niño tendrá que elaborar ejercicios donde todo esté estructurado.
  • Cuidar su integridad física: Estar muy pendientes de ellos durante la práctica deportiva.  Los niños con autismo se fatigan más fácilmente, en muchos casos pueden sentir sed, cansancio o demás cosas de las que no serán conscientes. Por tanto, el adulto responsable deberá adquirir unplus de atención y estar atento a todas las necesidades que el niño pueda desarrollar.

Entre los problemas comentados por algunos padres estaba el captar la esencia del juego, el aprender conceptos como la estrategia de equipo o el juego limpio, las sensaciones producidas por cosas como una ropa especial o la ausencia de habilidades físicas o sociales. A favor están las percepciones que los niños reciben del equipo, el calzado, la ropa; aprender a focalizarse en una tarea, sentirse parte de un grupo; socializar, calmarse, divertirse. Entre las cosas comentadas como útiles era ver a los jugadores profesionales en la televisión e intentar copiar lo que ellos hacen y también, por supuesto, encontrar un buen mentor, ya sea el entrenador, un jugador más maduro o un responsable del equipo.

Baloncesto-autismoSi te gustaría que tu hijo con autismo practicara un deporte de equipo, una buena forma de empezar es jugar juntos. Puedes ir a tirar juntos a una canasta, dar patadas a una pelota pasándoosla el uno al otro, aprender a patinar el uno junto al otro… Estarás poniendo los cimientos tanto de unas habilidades físicas como también de otras sociales. Tu hijo aprenderá esas normas básicas de respetar los turnos, seguir unas reglas, disfrutar del juego, respetar al contrario, competir. En el largo plazo esas experiencias compartidas son las que ayudan a fortalecer los vínculos entre padre e hijo.

Natación. La natación es posiblemente el deporte número 1 para los niños con autismo. A muchos les encantan las sensaciones de la piscina, los movimientos en el agua, bucear…  Incluso los que tiene pocas habilidades motoras y no son hábiles en los deportes que usan un balón o una pelota, pueden manejarse muy bien en los ejercicios de brazos y pies de la natación. También permite participar en un equipo donde cada nadador compite individualmente, con lo que se puede aprender el formar parte de un grupo sin sentir el agobio de las dificultades de comunicación o de integración en la estrategia de equipo.

Campo a través. Es curioso como enseñamos a los niños pequeños deportes complejos como el fútbol o el baloncesto mientras que lo más natural, correr y saltar, lo hacemos normalmente con niños mayores. El cross, la carrera a campo través, requiere menos habilidades de comunicación que la mayoría de los deportes de equipos y un muchacho que corre bien, aunque sea poco comunicativo, es valorado como un miembro importante del equipo.

Equitación. La equitación es un deporte caro. Dejando eso aparte, es un deporte excelente para los niños con autismo. De hecho, algunos niños con un TEA van cada semana a montar unas horas a caballo como parte de su terapia, la llamada equinoterapia. No es raro que a muchos niños con autismo les resulte más fácil comunicarse con animales que con otras personas y algunos niños con TEA tienen resultados excelentes como jinetes.

ciclismoCiclismo. La bicicleta es uno de los mejores regalo que un niño puede recibir. Montar en bicicleta puede ser algo difícil para los niños con autismo, debido a que no consiguen mantener el equilibrio con facilidad, algo que se puede solucionar con un triciclo o con paciencia. Pero una vez que han dominado la técnica básica, el ciclismo puede ser una forma maravillosa de disfrutar del aire libre. Como muchos de los deportes que estamos describiendo se puede practicar solo o en grupo y de forma competitiva o solo por disfrutarlo. Puede tardar un poco más en aprender, no ser especialmente habilidoso pero puede disfrutar de la bici como cualquier otro niño, esa sensación del aire en la cara, del paseo tranquilo, de explorar caminos… También merece la pena intentarlo y ver si éste es su deporte.

Senderismo. Para mucha gente con TEA, la paz y silencio de la naturaleza libera de mucho estrés. El senderismo, que puede ser una actividad individual o en grupo, es una forma fácil de hacer ejercicio y disfrutar del campo o la montaña sin la presión de imponer una comunicación social intensa.

No he encontrado nada sobre la existencia de algún equipo formado totalmente por personas con TEA, por lo que aun estamos a tiempo de hacer el primero.

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