SINDROME DE ASPERGER


Síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger es uno de los cinco trastornos (Trastorno Autista, Trastorno Desintegrativo de la Infancia, Síndrome de Rett, Síndrome de Asperger y Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado) que se incluyen dentro de la categoría de los Trastornos Generalizados del Desarrollo, también denominados Trastornos del Espectro Autista (TEA), y por definición, se caracteriza por la presencia de una alteración cualitativa en el desarrollo de tres áreas funcionales concretas:

      1. Capacidades de relación socialautismo201
      2. Competencias de comunicación
      3. Flexibilidad mental y comportamental

Aunque en el caso concreto del Síndrome de Asperger el grado de afectación o la intensidad de la sintomatología es menor que en los cuadros de autismo más clásico, tal y como se recoge en los manuales de diagnóstico internacionales, la alteración en esa tríada causa un deterioro significativo en la actividad social, laboral y en otras áreas importantes de la actividad del individuo. Siguiendo los criterios internacionalmente establecidos, otra condición necesaria que se debe cumplir cuando se emite un diagnóstico de Síndrome de Asperger es la ausencia de retraso clínicamente significativo en el desarrollo cognoscitivo.

La descripción elaborada por Ángel Rivière sobre el Síndrome de Asperger es una de las que recoge más fiel y detalladamente las características específicas y definitorias de este síndrome:

  • Trastorno cualitativo de la relación. Las personas con síndrome de Asperger muestran serias dificultades de relación interpersonal, dificultades que están principalmente motivadas por la falta de sensibilidad a las señales sociales, las alteraciones en las pautas de relación expresiva no verbal, la falta de reciprocidad emocional y las dificultades para comprender intenciones ajenas y especialmente “dobles intenciones”. También es característica su importante limitación en la capacidad de adaptar las conductas sociales a los contextos de relación.
  • Inflexibilidad mental y comportamental. Presencia de intereses absorbentes y excesivos por ciertos contenidos. Además, en la mayoría de los casos aparecen rituales complejos y actitudes perfeccionistas extremas.
  • Problemas de habla y lenguaje. Empleo de un lenguaje pedante, formalmente excesivo, inexpresivo, con alteraciones prosódicas y características extrañas del tono, ritmo, modulación. Dificultades para interpretar enunciados no literales o con doble sentido. Problemas para saber “de que conversar” con otras personas y dificultades para producir emisiones relevantes a las situaciones y los estados mentales de los interlocutores.
  •  Alteraciones de la expresión emocional y motora. Limitaciones y anomalías en el uso de gestos. Expresión corporal desmañada y presencia de torpeza motora.
  • Capacidad normal de “inteligencia impersonal”. Frecuentemente, aparecen habilidades especiales en áreas restringidas.

El documento completo con una exposición mas pormenorizada de las tres áreas funcionales afectadas se encuentra disponible en formato pdf para su lectura/descarga en la sección de Descargas-Documentos de la página.